La publicación ofrece un resumen del estado de los indicadores climáticos en 2024, con secciones sobre indicadores clave, eventos extremos e impactos. Los indicadores incluyen temperaturas globales, concentración de gases de efecto invernadero, contenido de calor oceánico, aumento del nivel del mar, acidificación de los océanos, hielo marino ártico y antártico, glaciares, precipitación, con un análisis de los principales factores que impulsan la variabilidad climática interanual durante el año, incluyendo la Oscilación del Sur de El Niño y otros índices oceánicos y atmosféricos. Los eventos extremos destacados incluyen aquellos relacionados con ciclones tropicales y tormentas de viento; inundaciones, sequías y eventos de calor y frío extremos. La publicación también presenta los hallazgos más recientes sobre riesgos e impactos relacionados con el clima, incluyendo la seguridad alimentaria y el desplazamiento de poblaciones.
Para América Latina, el documento señala que, a comienzos del año 2024, Chile estuvo azotado por incendios forestales destructivos y que igualmente fue una temporada muy intensa de incendios forestales en Canadá y en la región occidental de los Estados Unidos. Las sequías que afectaron a numerosas regiones de las Américas, destacando las que tuvieron lugar en 2023 en México y en algunas zonas de América Central que persistieron hasta los primeros meses de 2024, mientras que gran parte del interior de América del Sur también se vio afectada por sequías considerables. Los casos del río Negro, en Manaos, y el río Paraguay, en Asunción, que presentaron niveles bajos. Asimismo, la situación de los incendios forestales en la Amazonia brasileña. La inundación que se produjo a principios de mayo en el estado de Río Grande do Sul (en el sur del Brasil) constituyó una excepción a las condiciones secas generalizadas que se dieron en América del Sur. La persistencia de fuertes lluvias provocó inundaciones en amplias áreas de la ciudad de Porto Alegre y alrededores, lo que perjudicó notablemente.