En el articulo Evaluación del rol de la CNULD en el avance del aprendizaje social para combatir la desertificación, la degradación de las tierras y la sequía, analiza desde un enfoque sumamente interesante cómo la gente aprende, se relaciona y cambia su mentalidad, frente a los desafíos de la desertificación, la degradación de la tierra y la sequía, desde el aprendizaje social y las Comunidades de Práctica (CoP), otorgándole una profundidad sociológica que muchas veces se ignora en las relaciones internacionales.
Este trabajo es relevante, porque humaniza la gobernanza ambiental, al sugerir que el éxito de un tratado como la CNULD, también se mide por la capacidad de sus actores para aprender y adaptarse, que promete una hoja de ruta práctica para reformar la diplomacia científica (integración de la ciencia, las políticas y la práctica). Es una pieza que transita con éxito entre la teoría organizacional y la política pública ambiental.